
21 Mar, 2026
2020 antes de la pandemia.
El movimiento constante genera cambios que progresivamente llevan a trasformaciones, lo vertiginoso de esta espiral puede generar vibraciones que generan la desintegración de la materia.
En esta oportunidad lo pusimos evidenciar en un espacio de medicina, guiado por los niños santos, en un gramaje alto y partiendo de un propósito y rezo específicos, soltando cualquier pensamiento y confiando en la medicina te va a conectar con lo que se requiere en ese momento.
Tres valientes tomadores, una noche cálida, un triada de conexión energética, con sus individualidades para presenciar la desintegración. Transcurriendo la noche, un amor infinito se manifiesta y una de los integrantes aprecia el colorido de la vida con los ojos abiertos, sensaciones de paz interior, contemplación en presencia del lugar, lo colores se ven diferentes, no se siente el cuerpo, seres gigantes acompañan todo el ambiente.
Un trance profundo para viajar por el espacio, y al llegar a tierra como un recién llegado a la vida y al contactar con los demás, en un momento muy particular de la vida, solo atinó a decir «hay que rezar por esta tierra» (2020 a.p).
Los otros dos expectantes del proceso interno y externo, pudieron evidenciar que el que había regresado había desaparecido, se había desintegrado por un espacio indeterminado y que al verlo finalizo la angustia de su búsqueda por el recinto de la ceremonia. El regreso y la compresión de lo ocurrido habría otro proceso, un profundo miedo de soledad embargo al recién llegado, angustia al verse con personas conocidas y desconocidas a la vez, con una pregunta constante y palpitante. ¿Quién soy yo?
Una pregunta que no tiene respuesta, abrió a otra pregunta ¿Qué vine hacer aquí? Desde ese momento todo parecía conectado con todo, y el cielo nos regaló dibujos en el cielo, con conexiones entre las estrellas, colores diversos donde el dorado era el más presente, estrellas fugaces mostraban la alegría de un despertar y el regalo de sentirse parte de Dios, definitivamente confirmar que todo lo que ocurre es un pacto entre Dios y mi alma.
De ahí un nuevo comienzo que empezó a dar orientación al camino con los Niños mágicos, una confirmación más de que la magia existe y que las medicinas empezarían acompañarnos desde otra mirada.
MAGIA ANCESTRAL 2026